Consejos

Si está empezando a leer esto es porque está interesado en hacer el Camino de Santiago; pero realmente, ¿Sabe qué es el Camino de Santiago?; ¿ha caminado o pedaleado alguna vez?; ¿está dispuesto a sufrir el calor, la lluvia o el frío?, ¿a saborear la amistad, el paisaje, la soledad o los silencios?.

¿Qué es el camino de santiago?

santiago

Desde el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago en Compostela, en el siglo IX, el Camino de Santiago se convirtió en el más importante itinerario de peregrinación de la Europa medieval. El paso de innumerables peregrinos que, movidos por su fe, se dirigían a Compostela desde todos los países europeos, sirvió como punto de partida del desarrollo artístico, social y económico que dejó sus huellas a todo lo largo del Camino de Santiago. Pero, el Camino no es sólo un resto arqueológico de un espléndido pasado histórico, sino que es un camino vivo, renovado por el paso de los nuevos peregrinos que reviven en este siglo una historia que es patrimonio común a los pueblos de Europa.

Peregrinar a Compostela al modo tradicional no es simplemente hacer un recorrido turístico o deportivo por un itinerario artístico en contacto con la naturaleza. Es todo eso; pero es mucho más. Es encontrarse con las raíces religiosas e históricas de Europa, es renovar un Camino de transformación interior, es caminar al ritmo de otros siglos, es. peregrinar.

Podemos decir que el Camino de Santiago es un símbolo. Es una ruta de fe; una ruta de arte y cultura; una ruta ecológica y humana: un encuentro con la trascendencia; la búsqueda de uno mismo; una peregrinación a Finisterre, al misterioso morir y renacer. Es una aventura física y espiritual y hay que prepararse para ella.

¿Ha caminado alguna vez?, ¿Ha pedaleado alguna vez?

Seguramente sí, pero no es lo mismo hacer un pequeño recorrido por las cercanías de su ciudad, y de forma esporádica, que emprender una aventura como el Camino Francés. Para que esta experiencia le resulte grata, antes de ponerse en marcha conviene que busque información, que conozca la historia del Camino, que se prepare físicamente para poder realizar la peregrinación. Para ello puede ponerse en contacto con la Oficina de Información al Peregrino, con esta Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos, o con la más próxima a su domicilio. En ellas le facilitarán la información que necesita y le orientarán sobre la organización de las etapas, libros de consulta, lugares de alojamiento y los consejos prácticos que necesita un peregrino.

El Camino de Santiago a pie

Antes de caminar

Para muchas personas la peregrinación a pie a Santiago de Compostela ha sido una de las experiencias más gratificantes de su vida. Al mismo tiempo es un empeño físico y mental que hay que preparar a conciencia. Los siguientes consejos pueden ayudarle.

Preparando el recorrido

Antes que nada hay que procurar ambientarse a base de leer algo sobre la historia del Camino y la peregrinación, que nos ayude a sentirnos eslabones de la gran cadena de peregrinos que nos han precedido, y nos prepare a disfrutar mejor del recorrido. Puede preguntar en esta Asociación y le informaremos sobre las guías más actualizadas que existen en el mercado.

Procure hacer un plan de etapas previo, pensando que lo normal es recorrer de 25 a 30 kilómetros cada día. Conviene programar al principio etapas cortas para que su cuerpo se vaya adaptando. Al cabo de unos días ya estará entrenado y podrá hacer etapas más largas. Puede programar algún día de descanso; pero, lo mejor es que realice algunas etapas cortas (sobre 15 Km.), haciéndolas coincidir con el paso por los lugares que quiera visitar detenidamente.

Consulte la lista de refugios y albergues actualizada si desea usarlos, (los de la provincia de Burgos los encontrará en esta misma página Web). Estos alojamientos son exclusivamente para los que peregrinan a pie o bicicleta sin realizar tramos en vehículo, y no se pueden hacer reservas. Los grupos grandes de peregrinos conviene que busquen otras alternativas fuera de los refugios habituales. Suelen tener más medios a su alcance y no es lógico que llenen los albergues y dejen a otros peregrinos en la calle.

La peregrinación andando está al alcance de la mayoría de las personas aunque no sean atletas, siempre que sepan dosificar el esfuerzo en función de sus posibilidades físicas. Tendrá que entrenarse realizando caminatas cada vez más largas y, a ser posible, con la mochila cargada con todo el equipo imprescindible que piense llevar, así comprenderá que cuando "pesa", lleva más de lo "imprescindible", y es mejor dejar lo superfluo en casa.

Preparando el equipo

  1. La mochila: Será su compañera de camino durante muchas horas por lo que debe ser cómoda y ligera. Procúrese una de tipo anatómico, con correas en la cintura y el pecho, y con bolsillos laterales superiores. Hay que meter las cosas en la mochila de forma ordenada y en bolsas de plástico de diversos colores para facilitar su uso y prevenir que se puedan mojar. El peso es un tremendo problema, que se evita prescindiendo de casi todo. Si excede de 10 Kg. "le pesará". Al cargarla hay que distribuir lo más pesado al fondo y lo más próximo posible a la espalda. Nunca es conveniente llevar nada fuera de la mochila colgando porque se moja o se pierde con facilidad.
  2. Saco de dormir: Es imprescindible si piensa utilizar refugios o albergues de peregrinos. En verano no es necesario que sea muy grueso y por tanto muy pesado. También es conveniente llevar una esterilla para no dormir directamente en el suelo.
  3. Calzado: Hay que llevar más de un par y procurar que el pie esté previamente acostumbrado a ellos (usados). Lo ideal sería una bota de tejido, ligera y transpirable, que proteja los tobillos de los esguinces y facilite caminar entre piedras y barro. En verano se pueden utilizar zapatillas de deporte si las botas le resultan incómodas.
  4. Ropa: La justa. Dos juegos de cada pieza (camisa, pantalón.); mudas y calcetines necesarios; un jersey y chubasquero o capa que en caso de lluvia pueda tapar la mochila. Una bolsita con detergente facilitará la limpieza y que al final de la jornada se pueda poner ropa limpia. Será agradable para usted y para el olfato de los demás. El estilo y la vestimenta es aconsejable cuidarlos, de forma que se nos identifique como peregrinos y no como simples deportistas. Para ello llevaremos en la mochila la concha y en la mano el bordón del caminante. Es conveniente portar un sombrero de tela o paja; este último especialmente en épocas de calor. Siempre conviene llevar a mano un pantalón largo, que se los pueda poner fácilmente sin quitarse el calzado, y una prenda para evitar enfriarse en las paradas y poder vestirse de forma discreta para entrar en las iglesias, tiendas refugios, etc.
  5. Comida: Siempre hay que llevar un poco de comida encima, sobre todo frutos secos, fruta o chocolate; y la cantimplora llena. Es inútil cargar comida para más de un día. En los albergues le informarán si hay dificultades para encontrar alimentos en los siguientes kilómetros.
  6. Botiquín: Se puede llevar un pequeño botiquín con yodo, esparadrapo de tela, gasas estériles, tiritas, algún laxante, antidiarreico, una crema anti-inflamatoria y crema solar con alto grado de protección.
  7. Bordón: Un bordón ayuda a caminar aunque "a priori" parezca molesto.
  8. Varios: Linterna. Una bolsa de plástico (con cordones para colgar al cuello) facilita llevar a mano los mapas sin que se rompan ni mojen. Además de una guía con mapas, puede llevar un libro pequeño que le ayude a la reflexión (Evangelio u otro libro religioso, poesía, y algo sobre historia y arte del Camino); pero no pretenda llevarse toda su biblioteca. Una libreta para tomar notas. No es bueno llevar mucho dinero encima. Es mejor usar tarjetas de crédito o cheques de viaje. Conviene que su familia tenga una idea de su recorrido y los teléfonos de las Oficinas de Información para localizarlo en casos urgentes. Gafas para el sol. Una pequeña navaja multiuso y lo que considere esencial completarán su equipamiento básico. (Atención al peso).
  9. Documentación:
    1. Personal: El Documento Nacional de Identidad o Pasaporte, y la Tarjeta de la Seguridad Social o cualquiera de Asistencia Sanitaria.
    2. De peregrino: Credencial de Peregrino: En esta misma página existe un apartado que explica cómo obtenerla.

Al caminar

Tenga en cuenta que todo el camino está marcado a base de flechas amarillas y mojones de piedra. Esta señalización suele ser más fiable y actualizada que la de las guías, en caso de duda., siga la flecha.

En verano evite las horas de más calor a base de salir lo más temprano posible (procure no hacerlo de noche). Póngase crema protectora para el sol y no use durante muchas horas, sobre todo en los primeros días, camisetas y pantalones cortos. Procure, al principio, no caminar muy rápido hasta que conozca su ritmo. Si peregrina en grupo procure adaptarse al ritmo del más lento, en el Camino no hay que buscar llegar el primero, sino llegar.

Si usa los albergues de peregrinos comprobará que no todos reúnen buenas condiciones: acepte lo que le ofrezcan y agradezca el esfuerzo de las personas que trabajan para ayudarle de modo altruista. Procure colaborar para dejar los albergues limpios y ayude con un donativo para sus gastos de mantenimiento. Por la noche recuerde que hay que respetar el descanso de los demás. Apague el teléfono móvil. Los refugios están previstos para pasar una sola noche y tan sólo para los que peregrinan a pie, en bicicleta o a caballo. En caso de enfermedad consulte con los responsables del refugio, que dependiendo de las circunstancias, le informarán si puede quedarse una jornada más y donde puede encontrar atención sanitaria.

Hacer la peregrinación a Santiago implica una cierta sobriedad en los gastos; no es de recibo el caso de algunos que piden refugio gratuito y luego gastan el dinero sin control en otras cosas. Ser peregrino incluye el ser honesto.

Trate con amabilidad a la gente que encuentre al borde del Camino: no son "ignorantes" que deben estar a su servicio, sino personas normales que suelen tratar bien a los peregrinos porque los que han pasado antes que usted los han tratado así a ellos.

Al caminar por carretera sea prudente, no olvide que es la parte más débil y que los automóviles no se fijan demasiado en un "simple peatón".

Si encuentra alguna deficiencia o se le ocurre alguna sugerencia para mejorar las cosas, póngase en contacto con alguna de las oficinas de información. No se desanime aunque tenga problemas, éstos forman parte de "su Camino" y muchos peregrinos antes que usted los han tenido y los han superado.

¡ULTREIA!.

El Camino de Santiago en bicicleta

Bicicleta de carretera

Partiendo de la base que hay dos tipos de bicicletas con las que puede hacerse la peregrinación, la de cicloturismo y la de montaña, vamos a hablar primeramente de temas que son comunes.

  1. - Kilómetros totales
    Calcule los kilómetros desde el punto de partida hasta Santiago. Para ello existen numerosas guías y la propia Asociación le puede facilitar datos al respecto. Habitualmente se suele comenzar en Roncesvalles o en Somport, lo que difiere considerablemente la distancia, pero puede calcular unos 780 kilómetros para el primer caso, y casi 850 para el segundo. Estos son kilómetros solamente de ida. Antes de hacer el recorrido deberá estudiar un plan de etapas y kilómetros totales que piensa recorrer y su previsión diaria.
  2. - Etapas
    Tanto si lo realiza desde Roncesvalles o desde Somport, le harán falta entre 10 y 13 días. Se debe hacer la peregrinación con la suficiente calma como para tener tiempo de compartir experiencias, visitar los santuarios y los puntos claves del Camino. Un consejo: no tenga prisa, de esta manera su marcha tan sólo será un avanzar estéril.
  3. - Preparación
    1. Física: Si usted no es un asiduo practicante del ciclismo, al tener que enfrentarse cada día con muchos kilómetros, ha de tomarse en serio la preparación física. Los pasos a seguir podrían ser:
      1. Visita a un médico especialista que, a la vista del esfuerzo prolongado que intenta realizar, le haga un chequeo y le dé los oportunos consejos.
      2. Trácese un plan de entrenamientos que comience con pocos kilómetros, aumentándolos progresivamente. Verá, si es constante, cómo usted mismo se extrañará de sus propios progresos.
      3. Complete su preparación física con gimnasia diaria para dar elasticidad a los músculos de las piernas, espalda y cuello.
    2. Mecánica: Que vea su bicicleta un buen mecánico y déjese aconsejar por él sobre las mejoras de efectividad de su máquina; por ejemplo, que las partes móviles sean de garantía y dispongan de una racional combinación de platos y piñones para tener desarrollos cómodos que se adapten a sus fuerzas.
    3. Técnica: Hágase acompañar en sus entrenamientos por personas experimentadas en la bicicleta que le aconsejen, desde la postura a adoptar en la bici previamente cargada, hasta la forma y el tiempo de realizar los cambios, cadencia de pedaleo, etc. .
  4. - Alojamientos
    Existen tres tipos de alojamientos:
    1. Albergues de peregrinos: A lo largo del Camino se encuentran muchos albergues de peregrinos. Tenga en cuenta que los albergues fundamentalmente están pensados para los peregrinos de a pie que llegan cargados con sus mochilas. Hay una serie de refugios que por tener más capacidad, están aconsejados para ciclistas; éstos últimos deben siempre estar dispuestos a ceder su plaza a los que llegan a última hora a pie.
    2. El alojamiento normal: Para el que dispone de pocos días para peregrinar en bicicleta, lo mejor será la pensión, hostal u hotel. Encontrará alojamientos baratos a lo largo del Camino. Generalmente en estas instalaciones le facilitarán un local para dejar la bicicleta o bien le permitirán subirla a la habitación.
    3. Hay una tercera solución: Si va en grupo, lo ideal es llevar una tienda de campaña ligera. Se reparte el peso entre el grupo y se lleva muy bien. Esto hace que pueda disponer de alojamiento propio y pueda compartir con los peregrinos de a pie los servicios del albergue y especialmente su compañía. Y, si a última hora las instalaciones disponen de plazas, no necesitará montar la tienda.
  5. - Equipaje
    1. Para uno o dos peregrinos: Use bolsas de las que se ajustan a la ruedas traseras y en el manillar, pero no olvide que tanto para la bici como para usted, cuanto menos peso cargue, mucho mejor. Tiene que vestir ropa ajustada, que ofrezca la menor resistencia al aire y que no tenga nada flotante con el consiguiente peligro de enredarse con las partes móviles de la bicicleta. Use la vestimenta propia del ciclista. Elija camisetas de colores muy vivos para hacerse ver por los demás vehículos en la carretera. Una bolsa de aseo personal, un saco de dormir y un chándal para las visitas a monumentos y paseo por los lugares de destino completarán su equipaje. Gafas para el sol y sobre todo no olvide el casco homologado. Para su seguridad recuerde: sobre la bicicleta, ¡siempre con el casco puesto!.
    2. Un grupo de peregrinos: Los riesgos, por supuesto, se multiplican por el número de participantes, por lo que es aconsejable llevar un coche de apoyo. Si no encuentran un voluntario o familiar que les acompañe, roten para conducir un día cada uno. En este caso, el coche llevará el equipaje de todos. Tenga en cuenta que, sobre todo, en épocas de gran afluencia, el responsable del coche de apoyo, en este caso, no peregrina de manera tradicional, con lo cual su estancia en el albergue puede verse suprimida si así lo decide el hospitalero.
  6. - Documentacion
    1. Personal: El Documento Nacional de Identidad o Pasaporte, y la Tarjeta de la Seguridad Social o cualquiera de Asistencia Sanitaria.
    2. De peregrino: Credencial de Peregrino: En esta misma página existe un apartado que explica cómo obtenerla.

Consejos para el camino

Sea cumplidor con el Código de Circulación.

Llene el termo o cantimplora con agua mineral.

Desconfíe de los manantiales que encuentre.

Lleve alguna herramienta con la que salga del apuro puntual en carretera.

En la mayoría de los fines de etapa suele haber mecánicos.

Guías del camino

Antes de peregrinar conviene leer algún libro para ambientarse sobre la historia y sentido del Camino y elegir una guía de consulta para llevar encima. Son numerosas las editadas, y seguro que alguna se ajustará a sus necesidades.
Hay en el mercado guías que explican las etapas correspondientes para realizar el Camino de Santiago en bicicleta, con mapas sencillos, con curvas de nivel, con especificaciones de localidades y albergues, e incluso en las más recientes podrá encontrar información de tipo histórico-artístico. Para efectuar la peregrinación con bici de montaña, y si lo que se pretende es rodar por el camino tradicional, lo mejor es usar una de las guías específicas para peregrinar a pie.

Bicicleta de montaña

En los últimos años muchos peregrinos eligen la bici de montaña para realizar la peregrinación a Santiago. Ofrecen una mayor facilidad de pedaleo merced a las posibilidades que permiten sus múltiples desarrollos, y que posibilita ir por los caminos.

En teoría es posible transitar con estas máquinas por todo el Camino de Santiago; pero los fuertes desniveles de los caminos de monte, su firme irregular y el peso del equipaje hace que a la hora de la verdad, sólo los peregrinos que tienen una gran preparación física pueden recorrerlos, y la mayoría acaba pedaleando por la carretera en la que estas bicicletas son más lentas y pesadas. Para la mayor parte del Camino existe otro tipo: la bicicleta híbrida, que mezcla características de montaña y carretera. Este es el vehículo ideal si pretendemos efectuar la peregrinación compaginando carreteras y caminos. ¡Que cada uno decida!.

En general, con bicicleta de montaña se pueden recorrer bien los caminos de Castilla a pesar de las piedras abundantes y la dureza de los mismos. En Navarra y Lugo los fuertes desniveles y el firme irregular hacen más difícil el tránsito. En el resto del Camino depende de la fortaleza de las piernas y la capacidad de sus pulmones.

En viajes por todo tipo de terrenos, la mochila, a pesar de lo que se suele decir, es el medio más adecuado para llevar el equipaje, siempre y cuando ésta sea anatómica y lleve cinturones de ajuste al pecho y a la cintura. La razón se basa en que así podremos manejar la bicicleta con más soltura y seguridad que portando carteras laterales. Incluso con el "pero" que supone elevar el centro de gravedad.

EL CAMINO DE SANTIAGO ES UNA RUTA QUE RECORREN MILES DE PEREGRINOS. DEBEMOS INTENTAR CUIDARLO Y PROTEGERLO. USTED, COMO PEREGRINO PUEDE HACERLO. PROCURE NO ENSUCIARLO. NO TIRE BASURA NI DESPERDICIOS; ASI CONSEGUIREMOS MANTENERLO EN PERFECTAS CONDICIONES. RESPETE EL ENTORNO Y LAS INSTALACIONES DE LOS ALBERGUES. SI TODOS LO CIUDAMOS, PEREGRINOS POSTERIORES LO AGRADECERÁN.

(Extraído del folleto "Consejos Prácticos" editado por la Federación de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago).

Sugerencias para después del Camino

Posiblemente, una vez concluida la peregrinación, habrá quedado el Camino prendido en su corazón. Después del abrazo al Santo habrán surgido diversas preguntas: ¿Y ahora, qué?. ¿Qué puedo hacer por el Camino?. ¿Cómo estar en contacto con otros peregrinos?. ¿Cómo tomar el pulso diario a las peregrinaciones?. ¿Cómo mantener viva esta ilusión?.

En la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos, son muchos los que han peregrinado, pero son más, los que sin haber disfrutado de una peregrinación, sienten por la Sirga Jacobea una admiración y un respeto especial. Por esta razón trabajan por el Camino de Santiago: defendiéndolo, investigando, promocionándolo, atendiendo el albergue, etc..

En nuestra Asociación tendrá información de todo lo concerniente al mismo, y está a su disposición por si quiere entrar a formar parte como socio. Aquí podrá compartir sus experiencias, sus ilusiones, sus consejos. Podrá repetir diferentes etapas por la ruta, podrá consultar la biblioteca especializada en temas jacobeos, etc..

Si ha peregrinado, habrá podido observar que muchos albergues se encuentran atendidos por hospitaleros voluntarios. En su mayoría han sido peregrinos que han decidido entregar parte de lo que ellos recibieron. Tenga la completa seguridad que permanecer como responsable de un albergue es otra manera de peregrinar, diríamos que es peregrinar con el corazón. En los primeros meses del año, organizamos unas jornadas de convivencia entre hospitaleros voluntarios noveles y experimentados, con el fin de establecer un calendario que pueda ser operativo para atender las dependencias de acogida. Nuestro principal objetivo es mantener abierto el albergue municipal de peregrinos de la ciudad de Burgos todos los días del año. Si está interesado en ello no dude en contactar con nosotros (Sección contáctenos). En el capítulo de hospitaleros puede ampliar la información.

Somos una Asociación eminentemente cultural. Organizamos actos culturales, actos religiosos y festivos con motivo de la festividad de Santiago, concursos de fotografía, de relatos, de poesía. Acompañamos a los colegios a conocer el Camino, y todos los meses realizamos alguna marcha por el Camino de Santiago o por otras vías de peregrinación. También organizamos excursiones culturales. (En la página de actividades existe cumplida información).

Editamos una revista trimestral, de título "Hito", en la que encontrará las actividades realizadas y por realizar de la Asociación y en la que diferentes firmas expresan sus opiniones sobre temas jacobeos, tanto en su vertiente cultural como en corrientes históricas y humanas. (En el capítulo "Hito" encontrará más información).

En pocas palabras, ésta puede ser su Asociación.

 
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