Casa de los Cubos

Alberto C. Ibáñez Pérez (ARQUITECTURA CIVIL DEL S. XVI EN BURGOS)

Construida durante el tercer cuarto del s. XVI. Su nombre alude a los cubos que presenta su fachada en su cuerpo superior, a ambos lados y en toda su altura. El cuerpo inferior es de piedra. Ambos cuerpos están separados por una ancha franja decorada sobre la que carga en saliente el cuerpo superior. Los cubos descansan sobre ménsulas molduradas que se ensanchan progresivamente. El conjunto de la fachada no guarda la relación acostumbrada en las casas principales del s. XVI burgalés, ya que hay una preponderancia de la altura sobre la anchura, como es corriente en la casa popular. Además, la disposición de los cubos a ambos lados añade una nota ascensional a la casa al arrancar del primer piso y no del suelo. En esta casa se evidencia de la forma más clara el carácter no constructivo de los cubos, tal y como hemos señalado anteriormente, es decir, que no se trata de elementos de refuerzo de la casa, función que aquí aparece más bien como contraria, al formar amplios voladizos que ponen en peligro el equilibrio mecánico de la fachada, contribuyendo a aumentar la nota ascensional originada en la preponderancia de la altura sobre la anchura.

El cuerpo inferior está ocupado por la portada y una ventana que se abre sobre la escalera. La portada es de arco de medio punto que descarga sobre pilastras, a las que desde la línea de las impostas se enfrentan columnas abalaustradas, de fino fuste, repitiéndose el tipo que hemos visto en la Casa de los Rojas, propias de la decoración suspendida del tercer cuarto del s. XVI. El arco tiene su rosca moldurada y el intradós apuntado, con una cartela en la clave con una cabeza de niño. Las enjutas se llenan con bichas que se adaptan al espacio en un relieve muy blanco. El friso es de escaso desarrollo, reduciéndose a un estrecho filete entre dos molduras que se ensanchan en contacto con los balaustres, formando el conjunto una espacie de alfiz.

El espacio entre la cornisa de la puerta y la parte inferior del saledizo sobre el que carga el cuerpo superior, se llena con un escudo de cartela avolutada, dividido en dos cuarteles ocupados, el primero por un castillo y el segundo, por dos leones rampantes en la cortina y una flor de lis, debajo. Armas correspondientes a los Astudillo y Salamanca, que son las mismas armas que se encuentran en una columna del zaguán. A los lados del escudo, la decoración se completa con motivos vegetales y cabezas, en un relieve cambiante y, en los extremos, cabezas de sierpes escoltan floreros que rematan los balaustres por encima de la cornisa. El conjunto queda interrumpido por la presencia de la ménsula de la que arranca uno de los cubos, en forma de cono invertido y de superficie muy moldurada.

La ventana se abre al lado de la fachada. Es de arco rebajado y no tiene más decoración que la molduración del arco y jambas.

El conjunto de la fachada ha sido alterado por la transformación en balcones de algunas ventanas y la apertura de otras nuevas, al ser convertida la casa en habitación de varias familias, pero en general conserva el porte primitivo, si bien en un pésimo estado de conservación y amenaza de inminente ruina.

El interior nos presenta una planta igual en su plan general a la del Palacio de Castilfalé y exactamente igual al que tenía la casa de los Lerma, contigua a la que estudiamos, cuyo plano publicó Lampérez. La planta se ordena alrededor de un patio central de pequeñas dimensiones, alrededor del cual se extienden las habitaciones con mayor desarrollo en el sentido de la profundidad, a cuyo extremo encontramos otro patio. El patio central quedaba limitado en sus cuatro lados por las habitaciones que se abrían a él y solamente en su piso inferior tenía exentos los lados descansando sobre dinteles que apoyan en pilares de escasa altura, rematados por un capitel de volutas invertidas sobre los que se cargan amplias zapatas.

A pesar de la profunda degradación sufrida por esta casa y muy especialmente por el zaguán, puede observarse que el mismo pertenece al mismo tipo que encontramos en el Palacio de Castilfalé, y semejante al que existía en la señalada Casa de los Lerma. Se trata, por tanto, de un zaguán de gran amplitud, con la escalera a la izquierda, de gran anchura, con claraboyas y amplio descanso iluminada por la ventana que se abre a la fachada, y que desemboca en un corredor al que se abren las estancias y una parte del mismo se asoma al zaguán mediante una tribuna con antepecho y tres columnas. En el lado enfrente de la puerta de entrada se abre el acceso al patio. La techumbre del zaguán y corredores de la primera planta es de solivaje simple.

A la izquierda del corredor, se inicia otra escalera para el ascenso a los pisos altos. Conserva en algunos tramos una cubierta de madera, a modo de artesonado plano, formando octógonos con adornos interiores. En los corredores se abren huecos adintelados para el acceso a la escalera, con la decoración característica de la época: cartelas angulares en los extremos, grutescos en el friso y lagrimones sobre las pilastras.

Al igual que las casas citadas, con las que hay muchos paralelismos, la planta baja se dedicaba a cuadras, caballerizas y almacenes, mientras que las plantas superiores eran las dedicadas a vivienda. Actualmente su estado es tan diferente del primitivo que es prácticamente imposible reconocer otros elementos que no sean los ya señalados.

Ignoramos lo relacionado con la construcción de esta casa, así como el dueño de la misma, si bien, por el escudo que consta en la fachada y en el zaguán, suponemos se trata de la casa principal de los Astudillo Salamanca, que la construyeron hacia 1560, encargándose de la obra algún cantero perteneciente a la escuela o círculo de Juan de Vallejo, sin que podamos precisar de quién se trata.

Martínez Burgos considera que la casa pudo pertenecer a los Castillo o de la Torre. Nosotros consideramos que pudo ser de los Astudillo Salamanca, según hemos visto al analizar las armas del escudo, pero nada cierto podemos afirmar.

ARQUITECTURA CIVIL DEL SIGLO XVI EN BURGOS.
Ibáñez Pérez, Alberto C.
Editorial: 540 Páginas + 138 láminas.
Caja De Ahorros Municipal De Burgos. Burgos. 1977

 
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